Ubicada en el extremo norte de Marruecos, en la encrucijada entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, Tánger es una ciudad vibrante y llena de historia(Tánger puerta Marruecos).
La medina de Tánger es un laberinto de calles estrechas y zocos vibrantes.
Aquí, los visitantes pueden perderse entre sus mercados tradicionales, donde se encuentran especias, artesanías y textiles marroquíes.
La medina también alberga la Kasbah, una fortaleza con impresionantes vistas al mar.
Situada en la parte más alta de la medina, la Kasbah de Tánger es una fortaleza histórica que ofrece unas vistas espectaculares del Estrecho de Gibraltar.
El Museo de la Kasbah, ubicado en un antiguo palacio del sultán, exhibe artefactos históricos que cuentan la rica historia de la ciudad.
A unos kilómetros de la ciudad se encuentra la famosa Cueva de Hércules. Su abertura con forma de mapa de África es uno de los puntos más fotografiados por los visitantes.
A pocos minutos de la ciudad se encuentra el Cabo Espartel, un impresionante promontorio desde donde se puede observar la unión del océano Atlántico y el mar Mediterráneo. *
Este lugar es ideal para disfrutar de una puesta de sol inolvidable.
El corazón de la ciudad moderna es la Plaza 9 de Abril, también conocida como Gran Zoco.
Es un punto de encuentro lleno de vida, rodeado de cafeterías, mercados y la Gran Mezquita de Tánger, uno de los templos islámicos más importantes de la región.
La cocina de Tánger es una deliciosa mezcla de sabores marroquíes e influencias mediterráneas. Entre los platos más emblemáticos destacan:
Para acompañar estos manjares, nada mejor que un té de menta, la bebida nacional marroquí.
La vida nocturna de Tánger es una combinación entre lo tradicional y lo moderno. Cafés históricos como el Café Hafa ofrecen un ambiente relajado con vistas impresionantes al mar.
Tánger es una ciudad que seduce con su historia, cultura y encanto mediterráneo.